EL CRECIMIENTO DE UN CRISTIANO EN LA IGLESIA.

La gran comisión es predicar de la Cruz de Cristo no la de cambiar corazones.

EL CRECIMIENTO DE UN CRISTIANO EN LA IGLESIA.

1 Corintios 3: 4-9

4 Porque cuando uno dice: Yo soy de Pablo, y otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois simplemente hombres? 5 ¿Qué es, pues, Apolos? Y ¿qué es Pablo? Servidores mediante los cuales vosotros habéis creído, según el Señor dio oportunidad a cada uno. 6 Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. 7 Así que ni el que planta ni el que riega es algo, sino Dios, que da el crecimiento. 8 Ahora bien, el que planta y el que riega son una misma cosa, pero cada uno recibirá su propia recompensa conforme a su propia labor. 9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

 

Muchas veces las disensiones dentro de la iglesia son generadas por las mismas autoridades. Pablo si bien reconviene a los hermanos, debido a que unos decían ser de Apolos y otros del mismo Pablo, el dejaba claro que el crecimiento lo daba Dios quien es el constructor del edificio el cual somos nosotros mismos. Las autoridades solo llevan los materiales necesarios para construir el edificio. Por lo cual no deben esforzarse en que los hermanos sean mejores en obras visibles, porque habrá obras no visibles dentro del corazón que con el tiempo si lo serán, no se puede asumir que no hay un crecimiento solo por no ver lo invisible.

 

Esto no quiere decir que la predicación debe ser más débil o predicar de otras cosas, la predicación debe seguir siendo la Cruz de Cristo, pero el resultado no depende de quien predica o quien esta a cargo sino de Dios.

Todos quienes hemos llegado al conocimiento de la verdad no somos iguales aun conociendo esta verdad algunos seguirán comiendo papilla un tiempo hasta poder comer alimento sólido. No se pueden apresurar los procesos. Si bien somos todos hermanos en la Fe pasamos a ser distintos en otras áreas o ministerios dentro de la iglesia. No se le puede pedir a un hermano en la fe que no tenga un conocimiento o estudio de las escrituras que enseñe y tampoco esperar que en el corto plazo lo haga, porque tiene otro ministerio, así como tampoco se le puede pedir a un hermano que tenga el conocimiento y el estudio en las escrituras que desarrolle otro ministerio para el cual tampoco ha sido llamado.

 

Diferentes ovejas, pero un mismo pastor y no el que esta a cargo de la iglesia sino Dios mismo que escoge y da a cada uno según la medida de la Fe que el mismo ha puesto a cada uno. Como lo dice Pablo en 1 Corintios 12:9 habla a los hermanos que no piensen mas de lo que Dios a puesto en ellos y esta enseñanza también debe ser para las autoridades de la iglesia que son también hermanos en la Fe.

No se puede esperar que un recién convertido deje todo por seguir a Cristo, así como tampoco se debe estar esperando que una persona que lleva años en el Fe no entienda el costo de seguir a Cristo.

Esperar que un bebe coma comida solida no es bueno y tampoco es que un adulto coma papilla. La misión de las autoridades de la iglesia es plantar y regar no dar el crecimiento.

La gran comisión es predicar de la Cruz de Cristo no la de cambiar corazones eso solo le corresponde a Dios y llega a nosotros por el poder del espíritu santo.